Cuando cansado llego de la tarde,
una máquina de huesos y carne
mi esforzada figura,
traigo el cuerpo rendido,
por dentro,
en el alma van marchando
abrazadas
la angustia con la rutina
sin embargo
llego a tus brazos y me cobijas,
renazco,
y en tus labios encuentro de nuevo
la vida.
Pienso ¿Qué sería de mí si no estuvieras?
Gracias al cielo un día como hoy
naciste
¡Qué sería de mí si no existieras!
Bendito sea Dios que te envío a mi vida
mi vida que eres tú,
Pero hoy
Que es viernes, será eterno,
mi amor,
¿Qué más quieres que te regale?
¿Te vale mi corazón?
Comentarios
Agregar comentario
Rellene los campos de abajo para dejar su comentario.